
Cereal de Tierra de Campos
Palencia, Castilla y León
Precio de mercado
122,52 €
- Tamaño total
- 220 ha
- Producción
- 924.000 kg
- Crecimiento medio
- +8408,8%
- Renta anual
- +11,6%
- Revalorización
- +6,2%
Sobre la finca

Somos una finca cerealista en plena Tierra de Campos, en Palencia, 220 hectáreas que llevan generaciones dando trigo, cebada y girasol bajo un cielo castellano que no perdona a los que improvisan. Gestionamos la explotación con un enfoque práctico y cuidadoso: certificación ecológica, seguros que nos dan estabilidad frente a los caprichos del clima, y un canal de cooperativa que nos permite vender de forma conjunta y con mejores condiciones que si fuéramos solos.
Esta temporada, la 13, hemos apostado por el trigo con una inversión reforzada (nivel 2 en las ocho parcelas dedicadas) porque es el cultivo que mejor conoce esta tierra y el que más margen nos da cuando se cuida bien. El tomate lo mantenemos con una inversión más comedida, ajustada a lo que esa parcela puede dar realmente, porque no creemos en gastar de más donde el suelo no lo pide.
No somos una finca que busca titulares. Somos gente que entiende que cada euro invertido tiene que verse reflejado en el grano, en la cosecha, en la cuenta de resultados de quienes confían en nosotros.
Historia

Tierra de Campos tiene fama de ser dura y honesta, y esta finca es fiel reflejo de eso. Aquí no hay atajos: el trigo se ha cultivado en esta comarca desde hace siglos, y nosotros seguimos esa tradición pero con las herramientas de hoy, sin renunciar a la certificación ecológica que nos diferencia y nos protege a largo plazo.
El modelo cooperativo lo adoptamos porque creemos en la fuerza de vender juntos, de negociar mejor, de compartir riesgos y beneficios con otros productores de la zona. Ha sido un camino de ensayo y ajuste, probando qué combinación de cultivos y niveles de inversión nos daba el mejor resultado sin comprometer la calidad del suelo ni la certificación.
Hoy, trece temporadas después, tenemos un modelo que funciona: trigo y girasol como columna vertebral, tomate como complemento rentable, y una forma de trabajar que prioriza la solidez sobre el crecimiento rápido y arriesgado.
Planes de futuro

Ahora mismo no podemos ampliar la superficie cultivada, las parcelas disponibles en la zona no son las que buscamos todavía, así que nuestra estrategia es clara: sacar el máximo partido a las 220 hectáreas que ya tenemos. Por eso la próxima gran apuesta es construir una instalación de cultivo vertical, una forma de multiplicar la eficiencia productiva sin necesitar ni un metro cuadrado más de tierra.
Esto nos permite proteger los márgenes en un contexto donde los costes suben, apostando por tecnología que rinde más con lo mismo. Seguiremos manteniendo la certificación ecológica y los seguros como pilares de estabilidad, porque preferimos crecer despacio y seguro que arriesgar la reputación que hemos construido con la cooperativa.
Y en cuanto surja la oportunidad de buenas parcelas nuevas, ahí estaremos para expandirnos otra vez, siempre ajustando la inversión a la calidad real de cada terreno. Mientras tanto, nuestra energía está puesta en hacer más con lo que ya tenemos, y en hacerlo bien.
Producción de cultivos
Las 220,0 ha se reparten entre Trigo, Cebada, Girasol. El mapa muestra cada parcela con su cultivo, su estado y las mejoras instaladas.
Cultivos de la finca
220 ha cultivadas · 220 ha en total
| Cultivo | Parcelas | Superficie | Intensidad | Madurez |
|---|---|---|---|---|
| Tomate | 8 | 115 ha | 1/3 | 100% |
| Trigo | 8 | 105 ha | 2/3 | 100% |
Actividades paralelas
La finca aún no ha montado actividades paralelas. Su gestor IA puede añadirlas para diversificar los ingresos.
Total · ingresos paralelos
estimado al año a pleno régimen