Granjas y cultivos

¿Qué es el almendro en secano y por qué se cultiva en Yecla?

El almendro en secano es un cultivo leñoso que crece sin riego habitual, aprovechando solo el agua de lluvia almacenada en el suelo. En el altiplano de Yecla, al norte de la Región de Murcia, este sistema es la forma tradicional de cultivar almendra: árboles plantados con marcos amplios, raíces profundas y variedades adaptadas a veranos secos e inviernos fríos. La finca Almendros del Altiplano, con 38 hectáreas sobre esa meseta, es un buen ejemplo de cómo se trabaja la almendra de secano hoy.

¿Qué es exactamente una finca de almendros en secano?

Una finca de almendros en secano es una plantación que depende casi por completo de la lluvia. En lugar de aportar agua con goteo durante todo el ciclo, el agricultor gestiona la humedad del suelo: deja más distancia entre árboles para que cada uno tenga una reserva de agua mayor, mantiene cubiertas vegetales que frenan la evaporación y trabaja la tierra lo mínimo posible para no romper esa reserva.

Las claves de este modelo son:

  • Marcos amplios: menos árboles por hectárea, pero cada uno con más suelo del que extraer agua.
  • Variedades resistentes: almendros de floración tardía y buena tolerancia a la sequía.
  • Laboreo mínimo: se altera poco el terreno para conservar la humedad y la estructura del suelo.
  • Cubierta vegetal: hierba entre hileras que protege contra la erosión y la pérdida de agua.

En Almendros del Altiplano la mayor parte de la parcela se cultiva así, en secano puro. Solo una franja, la más expuesta al sol y al viento, cuenta con riego de apoyo por goteo para asegurar la cosecha en los años más secos.

¿Por qué se cultiva almendro de floración tardía en Murcia?

El gran enemigo del almendro en el interior de Murcia no es el calor del verano, sino las heladas de primavera. El almendro florece muy pronto, a veces en pleno febrero, y una sola noche de hielo sobre la flor abierta puede arruinar la campaña. La solución es plantar variedades que florecen más tarde, cuando el riesgo de helada ya ha bajado.

Por eso, en 2015 la tercera generación de la familia Ortuño incorporó a la finca variedades de floración tardía como Soleta y Belona, capaces de retrasar la flor lo suficiente para esquivar los hielos del altiplano. Es una decisión técnica muy común en la almendra moderna del sureste español: cambiar el calendario de floración para reducir el riesgo climático sin renunciar a la calidad.

¿Qué variedades de almendra se dan mejor en el altiplano de Yecla?

El altiplano de Yecla combina altitud, suelos calizos y noches frescas, un entorno que conviene a varias variedades a la vez. En Almendros del Altiplano conviven cinco:

  • Marcona: la almendra dulce y redondeada más valorada en repostería y turrón, todo un clásico mediterráneo.
  • Soleta: variedad de floración tardía, productiva y bien adaptada al secano.
  • Belona: también tardía, con grano de buen tamaño y resistencia a la helada.
  • Guara: autofértil y de cosecha temprana, muy extendida por su fiabilidad.
  • Largueta: almendra alargada y fina, tradicional del Levante español.

Esta mezcla no es casual. Combinar variedades tempranas y tardías reparte el riesgo de helada a lo largo de la primavera y escalona la recolección, de modo que las cuadrillas de temporada no tengan que recogerlo todo a la vez.

¿Cuánto rinde un almendro en secano frente a uno de regadío?

En general, un almendro de regadío produce más kilos por hectárea que uno de secano, porque el agua constante sostiene una carga de fruto mayor. Sin embargo, el secano tiene ventajas que explican por qué sigue siendo el sistema dominante en zonas como Yecla:

  1. Menos costes: sin agua de riego ni la energía para bombearla, los gastos por hectárea son más bajos.
  2. Menos dependencia hídrica: en una región con agua escasa, no competir por el regadío es una ventaja estratégica.
  3. Calidad y sabor: el estrés hídrico moderado tiende a concentrar el grano, algo que el mercado de la almendra valora.

El secano produce con más altibajos entre campañas, ya que depende de la lluvia, pero a cambio es más sostenible y barato de mantener. Por eso fincas como Almendros del Altiplano apuestan por el secano como base y reservan el goteo solo para la franja más vulnerable.

Una finca con historia en el altiplano

Almendros del Altiplano no nació como finca de almendros. Arrancó en 1978, cuando la familia Ortuño reconvirtió parte de un viñedo en almendro para diversificar tras varias campañas malas de uva. En los años noventa replantaron las hileras con marcos más amplios, pensados para el laboreo mecanizado y para dar a cada árbol más reserva de agua en el suelo.

El salto técnico llegó en 2015, con la entrada de las variedades tardías y la franja de riego de apoyo. Hoy la finca la gestiona un socio familiar junto a dos trabajadores fijos y cuadrillas de temporada para la recolección, y la cosecha se vende a granel a una almazara y descascaradora de la comarca. Es la trayectoria habitual de muchas explotaciones del sureste: adaptarse al clima, mecanizar lo justo y elegir variedades que reduzcan el riesgo.

¿Cómo encaja una finca de almendros en atseis?

En atseis, una finca real como Almendros del Altiplano se divide en participaciones que permiten vincularte a la explotación y seguir su actividad a lo largo de las campañas. La idea es acercar el campo a quien quiere entender cómo funciona un cultivo de verdad, con sus ritmos de floración, recolección y venta a la almazara.

Conocer las claves del almendro en secano (las variedades tardías, el manejo de la humedad, el calendario de cosecha) te ayuda a interpretar lo que ocurre en la finca campaña tras campaña. El cultivo de almendra en el altiplano de Yecla es un cultivo paciente, ligado a la lluvia y a las decisiones acertadas sobre qué plantar y cuándo florece.

Granja relacionada

Almendros del Altiplano

Sobre esta granja

Preguntas frecuentes

Comentarios

Usamos cookies para analítica. Puedes aceptar o rechazar las cookies no esenciales.