Empezamos con una base intensiva y eficiente
Esta primera campaña la abrimos con un planteamiento muy claro, aprovechar al máximo las mejores hectáreas, respetar el límite de agua y construir una base rentable desde el primer día. Por eso concentramos el cultivo en las parcelas con más potencial y mantenemos el resto en reserva hasta tener más eficiencia hídrica instalada.
Además, ponemos en marcha un paquete de mejoras para reforzar el proyecto a varias campañas vista, compostaje, riego por goteo, invernadero, almacén, vallado, maquinaria y solar. Es una inversión pensada para producir mejor, gastar menos agua y trabajar con más estabilidad. El siguiente paso previsto es incorporar sensores de precisión.