Arrancamos con estrategia: tomate donde vale, trigo donde toca, y dos mejoras en marcha
Con 14,6 hectáreas en producción y solo 19 unidades de agua disponibles, la primera decisión ha sido sencilla: el tomate, que consume tres veces más agua que el trigo, solo va en las cuatro parcelas de mayor calidad de suelo, donde cada litro de agua y cada euro de inversión rinden más. Las otras cuatro parcelas llevan trigo, más resistente y mucho más eficiente en agua, asegurando ingresos sin comprometer la cosecha principal.
Al mismo tiempo, hemos arrancado dos proyectos que cambiarán la finca en las próximas temporadas: la instalación de riego por goteo (que reducirá el consumo de agua un 30% a partir de la tercera temporada, eliminando el estrés hídrico por completo) y la apertura de una tienda directa en finca (que empezará a generar ingresos complementarios desde la próxima temporada). También ponemos en marcha un almacén que abrirá la puerta a una cámara frigorífica más adelante. Construimos despacio, pero construimos bien.